Me acaricio.
Y desde donde parto se viene conmigo
un camino de sangre.
Impregno mi cuerpo de la vida
que no fue.
No hay dolor en la herida.
Quiero lengua afilada
que corte en mis labios,
a la que le de igual besar la llaga.
Te quiero a ti,
Haciendo placer de lo que duele
ser mujer mientras tengo
el vientre roto.
Soy de hierro 5 días al mes,
pero cuando sangro,
te echo aún más de menos.