martes, 30 de julio de 2013

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"Entre vodka y clamoxyl / amanecí en mi cama hoy"
~M-Clan~

Entre los gemidos,
los sollozos y
las palabrotas
me pregunto
dónde está el 'dios'
que siempre nombro.

Y todas esas cosas que uno se pregunta,
pero esta vez,
nada tiene que ver con la religión.

Que si hay vida después de la muerte.
Claro que puedo estar sin ti.
Pero no se le puede llamar vivir.



No lo puedo evitar.
Masturbarme cada vez que me meto en la ducha
y que tú no estás ahí para mojarme.

Así que uso mis lágrimas como lubricante.


Para Elisa - Poema audiovisual

Tal vez sea eso cierto, de que soy un poco raro. Creo que llevo unos años sin decirle nada bonito a mi madre, y hace ya unos segundos que no pienso en sexo.

Llevo en mis labios el sinónimo de J&B, y la metáfora del sonido de las letras de tu nombre resonando en alguna sala en la que no estás, y no te puedo ver bailar. Por eso me he dedicado a escribir cartas con una letra que ni Satanás creó, un garabato que ni la representación de Coltrane;  pero seguro que será mejor que cuando duerma, cuando mi otro yo guerrero combata contra los monstruos que están escondidos en cada negación de la luz de tus ojos. Eso por no hablar de la gente que se ha negado a conocerte o que simplemente te vio como a una más. Cuando para mí eres parte de mi saliva y dibujas con tu pincel lo que surge de mis palabras olvidadas.

Cada noche, conjuro fantasmas en mi escritorio, les sirvo cerveza y les aliño el hachís con tabaco para que prendan. No se en qué lugar habrás colocado las promesas incumplidas, si aún me duele tu nombre en la boca de cualquiera, si algún lunes te tiemblan deudas en los labios que ya nadie podrá coser con un beso. Ni siquiera se si aún existes tal y como eras o es tan sólo mi recuerdo quién te hace.

La de horas que pasamos esbozando futuros en las calles, hablando solos en los escaparates o mirando la noche desde mi azotea; cuando creíamos que casi podíamos tocar el cielo. Teníamos el marco perfecto y nada que dibujar.

Y puedo sufragar mil naufragios universales, claro, sin embargo me pierdo en esta discreción de disparos que hacen blanco en mi cuerpo, entumeciendo mis ganas de luchar por tí.

Me encontré a tus amigos, y me dijeron que te quieres ir de aquí, que la ciudad te agobia, que este país te quita las ganas de vivir. Dicen que te duele el costado izquierdo, de cargar con la geografía a cuestas, que se te ha desgastado la voz, y que solo en la plaza encuentras cobijo: donde mora el Sol encendiste la chispa; y me diste 15 motivos para confiar en ti.

Pensaba que te había perdido, pero te vi, allí, más viva que nunca. Tus heridas son semillas y con tu dolor nos contagiaste la fuerza. Sólo creo en el destino porque me puso la zancadilla para caer en tus brazos.

Es difícil, pero basta una ligera brisa para prender la mecha con la que tanto incendias. Un leve soplido rutinario, una palabra.

¿Te imaginas 
                    que una sola palabra
                                                    fuera suficiente
                                                                           para incendiarte? ·





*Este no es un poema para una chica. Es un poema para la libertad y la esperanza.
*Gracias al grupo de trabajo: Carlos, Bea, Marta, Víctor y Sabela.

Uno para todos

I
A tí, que fuiste primero,
que aguantaste años,
y te voy perdiendo poco a poco
por ser gilipollas.

II
A tí, que me enseñaste lo que era el amor
y cómo se puede convertir en odio.
Y sin embargo,
te quiero.

III
A tí, por tu sonrisa,
y porque te lo has ganado:
te doy las gracias.

IV
Y por último,
a tí, que fuiste dulce cuando más lo necesité,
que llegaste como una lluvia al desierto,
una lluvia que no volverá en mucho tiempo,
porque en el desierto nunca llueve.


viernes, 26 de julio de 2013

Decadencia (tweets)

I
Está la decadencia con zapatos de cemento 
hundiéndose cada vez más en aquello
que llaman vida.

II 
Y luego estoy yo.
Durmiendo en bragas en un colchón sin sábanas
intentando que no me coma una polilla gigante.

III
La tengo encerrada en el baño.
La decadencia, digo.
La polilla aún da vueltas y se escapa por la rejilla.

IV
Por si muero hoy:
no me arrepiento de nada.
Y liberad a la decadencia del baño y 
la nostalgia de los cajones.

V
La escucho golpearse.
La polilla contra el techo.
Como la tristeza cuando quiere salir y no la dejo.

Tweets y otras frases

I
Aún me duelen esos clavos.

II
Supongo que ya no le preguntas por mí a tu almohada,
ni sufres cada sorbo a una cerveza.

III
La rabia en los pulmones
y las caladas en el corazón.

IV
Apretar la mandíbula hasta que te sangren los dientes
y acabar con una sonrisa.

V
No sufras, que yo te curo.
No tenemos nada que perder, pues la vida
nos la quitamos con las ropas.

VI
Ojos que no ven, co-razón que se siente.

VII
Yo te quise todo lo que mi piel me dejó, lo que mi carne me dejó,
lo que mis huesos me dejaron. Desnudándome de todo eso,
sólo me queda el amor.

VIII
Un consumo excesivo puede producir efectos laxantes.
Pero no con la vida. La vida hay que consumirla.

IX
Beber rápido sí, pero no con prisa.

X
La verdad o la felicidad

XI
Nunca (a)mais.



Twitter: @Batalla_Perdida
"Muerte a los que sólo quieren dentro del verso"
~Neorrabioso~


Iba a escribir algo.
Pero ya no me sale.

Cerremos los ojos con una sonrisa
para abrirlos con una carcajada.

Y comencemos a ser felices.

Coño, que nos lo merecemos.

miércoles, 24 de julio de 2013

Sueño I

Llovía.
Y allí estaba ella, sentada en un banco.
No sabía qué hora era, ni qué día, ni siquiera en qué ciudad estaba.
Pero eso es lo que menos importa de los sueños.

Llovía.
Aunque la lluvia era más un estado de ánimo que un acto.
Llovía en el banco.
Llovía en sus ojos.
Llovía en su pecho.

Y la lluvia se calaba en su ropa, como un día aquella caricia se caló en su piel.

Fumaba porque sentía que le hacían más daño los suspiros que las caladas,
y así mantenía ocupados sus labios.

"Demasiado triste para una pesadilla", pensó.

Y apareció él en su sueño, para mojar lo que la lluvia no alcanzaba.

Se enredaron en miradas y en humo, se deshicieron en caricias y caladas.
La tormenta iba al ritmo de sus pasiones, buscando los últimos centímetros que empapar.
Así que decidieron ponérselo más fácil, despojándose de sus ropas.
Lentamente, no había prisa. El tiempo en un sueño no corre, ni vuela.
Pero ellos sí.
Liberados de cualquier tela que los atara, querían anudar sus cuerpos.

Él la miraba con sed, y se bebió el agua que ella acumulaba en todos los rincones de su piel.
Ella andaba por su torso con los labios cómo guía.
El sudor se confundía con las gotas de lluvia.
Y sus ganas se fundían en una.

La naturaleza era testigo de aquella entrega generosa, de aquel derroche de fluidos acompasados.
Instintivos, salvajes, involuntarios, irreflexivos, inconscientes (en el sueño),
eran todo noche, pero brillaban.

Y brillaban más con cada oscilación de ella sobre él, con cada vaivén de sentidos confluentes.

Ya había parado de llover, y las estrellas los miraban con la indulgencia del que perdona a un niño
por haberse salido del papel
cuando coloreaba.

Y siguieron hasta el despertar, preguntándose cuando volverían a encontrarse en sueños,

hartos de mirar hacia abajo y con el "por qué no" en los labios.

domingo, 21 de julio de 2013

Menos es más

Creo que esta es la primera vez
que escribo para decirte
que te echo de más.

Que la vida es diferente sin ti, y eso no quiere decir que sea peor.
Es solo que tantas noches desa(r)mada
me duelen como balas.
Por eso, y por otras razones
que no conoces,
"Siempre me quedará París".
Y las ganas de volver a ver
a quién lo merece.

Deja de esconderte,
De ocultarte,
De engaños
Que no estoy para mentiras.

Son las 6 de la mañana
y lo primero que se me viene
a la cabeza es bailar reggae
con alguien
Que no eres tú.

y borracha, fumada y sin ti acabo la noche
y la última página de esta historia
que nadie cuenta y todos saben.

sábado, 20 de julio de 2013

Dancing with the moon

"Regresar, por el camino que te vio marchar y te oyó jurar: volveré de este viaje"
"Con mil historias en el equipaje"


Abrir los ojos cada día y pensar
lo que todo el mundo sabe:
que después de tocar fondo
coges impulso para volver a salir.
Que vale más una sonrisa que
cualquiera de tus billetes
si es compartida.
Que todo este tiempo divertiéndonos el uno al otro,
bailando con la luna sobre
nuestros cuerpos de arena oscura,
(af)errándonos a mordiscos,
es el comienzo de vivir.
Vivir todo lo que se te ponga por delante.
Beber todo lo que se te ponga por delante.
Pero siempre delante.
No (c)erremos puertas.
Que la brisa entra por ellas.
Y sabe a mar.

jueves, 18 de julio de 2013

Nada que perder

Esta es la historia de una puta a la que no le interesaba el dinero.
Ella se alimentaba de hombres con corazones más rotos que el suyo, y recogía los pedazos que sobraban para recomponer sus sentidos.
Y te costaba el mismo dinero un polvo con ella que un abrazo, pero no tenian el mismo valor desde luego.
Era puta por vocación. "Se nota por como besas que no dices que no a nada".
Sin embargo (pero a escondidas) llevaba en su monedero una foto de carnet que rezaba "aunque me acueste con cualquiera, sigo despertándome sin ti".
Y bueno, allí estaba ella, sentada, dibujando como podía con el humo, una sonrisa.
Había conocido muchos hombres y los había probado casi todos, aunque todo le parecia lo mismo.
Luego llegó él, con la resaca del que ha amado mucho y muy rápido, demasiado; y luego lo ha vomitado todo por la única salida que le quedaba: su boca. Y ella comprendió entonces por qué un beso es tan importante y por qué sus besos se grababan en los demás. Cuando tus besos llevan metralla, las astillas se clavan en la carne, y a ella le estaba pasando eso.
Y fue como un paréntesis de sol en otoño, la medicina para un enfermo crónico (no un placebo).
Y aunque no lo quería, le hizo el amor. Como una madre que no quiere engordar hace un pastel para sus hijos. No pidió nada a cambio. Le bastaba con poder olvidar durante un rato. Todo se muere cuando se olvida. Y al borde de su espalda estaba el olvido.
Él se aferraba al norte y ella le ofreció un poco de su sur. Así podrían ser mitades.
Eran dos corazones tras-tocados y a-dictos, dos almas libres en una jaula de semanas.
Fue un accidente provocado, un suicidio a duo, unas horas que duraron varias noches y un par de días.
Ella podía ver en sus ojos la locura del que sabe como amar y nunca ha sido amado. Y le recordaba tanto a sí misma que era como masturbarse.

Antes de irse, ella le dio un consejo:
- Nunca te enamores de una mujer que bebe tanta cerveza.

Y él se quedó con la certeza del que escucha a la experiencia, y del que no miente porque no tiene nada que perder.

Porque no nos quedan balas

La noche no existe.
Es tan sólo un sentimiento
que se derrama por mi cama.

Ahora que se ha ido,
hagamos que no vuelva a salir,
el sol.

Pero tengo frío y tu cuerpo
es lo que mejor me cubre.
Tal vez podamos tocarnos
sin hablarnos,
para no hacernos daño.

Me pesa menos un beso
que una mirada y es por eso
Que nunca me verás más
Enamorada.

Podemos emborraecharnos
de menos con algunas cervezas
de más.
Podemos encender las cenizas
e incendiar la chispa.

Podemos quemarlo todo
Hasta que no quede nada.

Podemos ir a donde aún no
nos conozcamos.
Pero que haga sol.
Que llueve tanto aquí
dentro
Casi como fuera.

Callamos.
Porque no nos quedan balas.
Y en vez de balas
Nos tragamos las palabras.