Hoy he amanecido
con un sueño inédito reencarnándose
en mis pestañas.
A punto de derramarse por las mejillas
y correrse en mi escote
de la misma forma en que desearía
que lo hicieras tú.
Hoy me he levantado con un sol tránsfugo
que huía de mi interior
para hacer presentes mis paredes
y dejar constancia de tu ausencia.
Me he bebido el té por la mañana,
adulterado con miel y limón
y me ha calentado la garganta
de la misma forma en que desearía
que lo hubieses hecho tú.
Esta noche voy a acostarme con un sentimiento
porque no puedo
hacerlo contigo.
Y voy a quedarme dormida llena de palabras,
de la misma forma en que me gustaría
que me llenaras tú.