-Qué corto es el amor y qué largo el olvido
cuando la soledad se viene a dormir conmigo-
Cierro los ojos y tus labios han muerto.
Murió el amor, sobrevive el recuerdo
pues mi dolor va por dentro, es interno.
Busco el calor,
en mi alma todavía es invierno
Y desde luego no muero sin tenerte,
pero,
te lo ruego por si ya luego no puedo quererte.
Mi corazón cerrado así como mis párpados
mis lágrimas al aire y mis cuadernos empapados.
La lluvia de mis ojos cual tormenta de verano
pero
¿Quién quiere amor de segunda mano?