Lo nuestro no hacía aguas,
aunque yo me ahogara en el mar
de tus ojos.
Nunca fue tan real la frase
tan cerca pero tan lejos,
no fueron capaces de levantar cabeza
ni siquiera para pasarse la sal
y tampoco para lamer las heridas.
Nos hundimos en un barro
compuesto de errores
y pesadillas,
vivíamos en distintas alas,
en distintos cielos.
Y no había cosa que nos separara más
que nosotros mismos.
decidimos seguir adelante
con los pasos hacia atrás
retroceder las casillas del juego
contando 20 si nos comíamos
aunque fuera en nuestras mentes.
Decidimos restarnos
para no tener que volver a contar
con nadie.
Pasaban las semanas
a través de mis agujeros,
de mis yemas,
y mis miedos.
Pasaba el tiempo
y pasaban las cosas,
los trenes,
las oportunidades,
la gente.
Pero lo único que no pasaba
era yo.
Y lo único que me pasaba
eras tú.