Abro la ventana como cada día
miro al cielo
y comienza a llover.
Abro la ventana como cada día
hay tormenta
y no quiero más ventana.
Quiero tocar las nubes,
estar en el huracán
y luego, sentir el rayo.
El recuerdo disminuido
del olor a tierra mojada
no es suficiente desde mi ventana.
Abro la pantalla como cada día
miro tus ojos
y comienzo a llover.