Llevo toda la tarde recordando
tus ojos de fuerza marea
tu empuje de ola insaciable
tus besos profundo océano.
Toda la tarde en estas palabras
y cada día pesa
cemento en los pies
y me hundo.
Ojalá pudiera
tocar fondo color arrecife
caliza y arcilla en mi suelo
y que seas tú
el que se hunde
en mí.
Y que seas tú
nada más que tú
aquel que bucee en mi pecho
abra mis piernas
y el tesoro.
El amor mar, el amor ola,
el amor que viene y va
pero siempre sigue
el amor de sal
el amor.
Y luego, el mar.