domingo, 13 de julio de 2014

Mis manos rotas
de no tocarte.
Un labio partido en dos
porque le falta el tuyo.
Y la sangre que no fluye.

Un malgasto de fluidos
que no tienen donde verterse
y mi cuerpo
que no cae en ti.

Mientras sigo automedicándome
con poemas placebo
esperando
a que vengas
sedante y sin recetas
a arreglarme
entre tus brazos.