La noche no existe.
Es tan sólo un sentimiento
que se derrama por mi cama.
Ahora que se ha ido,
hagamos que no vuelva a salir,
el sol.
Pero tengo frío y tu cuerpo
es lo que mejor me cubre.
Tal vez podamos tocarnos
sin hablarnos,
para no hacernos daño.
Me pesa menos un beso
que una mirada y es por eso
Que nunca me verás más
Enamorada.
Podemos emborraecharnos
de menos con algunas cervezas
de más.
Podemos encender las cenizas
e incendiar la chispa.
Podemos quemarlo todo
Hasta que no quede nada.
Podemos ir a donde aún no
nos conozcamos.
Pero que haga sol.
Que llueve tanto aquí
dentro
Casi como fuera.
Callamos.
Porque no nos quedan balas.
Y en vez de balas
Nos tragamos las palabras.