domingo, 30 de junio de 2013

Dromomanías de pensamiento

Ni siquiera mi dromomanía
me salva de pensarte.

Sigo con la drogodependencia
Y la toxicomanía de querer
Meterme en vena tus lunares.
Y es que hacernos el amor
Era como esnifarse una raya
de cielo puro, azul, sin nubes.

Así que sigo con esta distrofia
de latidos
Con este impulso de buscarte
Aunque sea imposible que estés
aquí.
Y menos en mi cama.
Y menos entre mis piernas.

Afilo mis labios para poder atacar
si el amor se me acelera,
ya solo me queda sonresistir
Soñando que eres tú
el que está al sur de mi ombligo
Y al borde de mi precipicio.

Si algo aquí tiene sentido,
desde luego es contrario
O prohibido.

Por eso,
Nos quedamos en siniestro total,
Y se apagó la luz
Y se vació la habitación
Y se rompió la ventana.

Cortarse los pies con los cristales rotos
No es más que penitencia y metáfora
De cómo sangran mis añicos.

Es el dolor de salir afuera
Donde (d)huele a libertad.

"Si escuece es que está curando"
O puede que se esté pudriendo.