Has estado todo este tiempo
delante de mis ojos fronterizos.
Corté las alas de mi cuerpo
por no tener que decirle al aire
que me prometieron otros cielos.
Pero me hice nube
y tu brisa acogió mi vuelo
en aquel país que era tu cama
aun estando a tantos kilómetros.
Recorrimos nuestros países,
quemamos los inviernos.
destruimos los precipicios
dejando al amor ser viajero.
Fuimos libres y el sol huyó
y la luna nos guardó el secreto.
Nuestro hogar fue aquel lugar
donde estuviera nuestro recuerdo,
pasaporte a cualquier parte
mientras no tuviese techo.
Para poder soñarnos,
aún estando lejos,
sin ser ajenos.
Invertimos nuestros caminos,
incendiamos el fuego
derruimos los edificios
dejando al amor ser viajero.
Mis ojos han abierto las fronteras
para dejar paso a lo que era nuestro
dejando al amor ser viajero.