lunes, 20 de enero de 2014

Fechas

Detrás del reloj estaban las balas, con las horas disparándome
las ganas de verte.
Con la prisa de a quien se le fragua el cemento en los pies
y se le llenan de piedras los bolsillos.

Aullaba mi impaciencia en tus sueños,
lanzando al aire los besos que todavía no puedo darte.
Mudé mis humos del pulmón al corazón
y se llenó de cigarros a media noche,
de sonrisas a media asta
y cafés de medio día.

Se llenaron mis noches de playas desiertas,
de lunas completas,
de miradas de reojo,
de sofás, de cervezas, de duchas furtivas,

De hacernos el amor con las canciones,
rasgándonos hasta el corazón con cada cuerda
y pinchándonos los labios con las púas
y la certeza de sabernos enteros.