"Todas las mañanas vengo de no hacerte el amor,
de necesitarte toda la noche, de desayunar ingentes cantidades de desesperación"
Diego Álvarez
de necesitarte toda la noche, de desayunar ingentes cantidades de desesperación"
Diego Álvarez
El silencio como forma de vida.
Como reflexión permanente.
Irreversible.
Reflejo de la pérdida.
Que la culpa la tuve yo por querer ser tu heroína,
lo sabe todo el mundo.
Que eras mi droga,
también.
Los pies en el suelo es de esclavos, dije
para no encadenarme:
el amor con cordura no es nada,
pues las cuerdas atan.
Vaya chute de tus pupilas me metía para volar.
Y de vez en cuando sigo haciéndolo,
pero cada tanda se nota más el placebo.
Qué es la felicidad sin locura, pero,
para estar loco no hay que tener nada que perder,
o haberlo perdido todo.
El amor "lo-cura" todo cuando viene
y lo destroza todo cuando se va.
Y me tragué el último sollozo junto a la última calada
de cordura que me quedaba.
Mientras reflexiono en silencio
si volvería alguna vez.
"Quiéreme en mi locura,
pues mi camisa de fuerza eres tú"
Llegados a este punto, solo me cabe preguntar:
¿y ahora qué?